Tras las elecciones intermedias realizadas en Estados Unidos, donde los demócratas recuperaron el control del Congreso; la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), señaló que los cambios en el Congreso estadounidense elevan los desafíos rumbo a la revisión del T-MEC y pueden impactar las exportaciones, las inversiones, las cadenas de suministro y el empleo industrial.
Ante este escenario, la Cámara destacó que México necesita fortalecer su proveeduría nacional y reducir vulnerabilidades comerciales.
“Los resultados electorales en Estados Unidos y la nueva composición política de su Congreso, abren un escenario que obliga a México a fortalecer su posición económica y comercial, particularmente ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Competitividad de la industria mexicana
Para la CANACINTRA, estos cambios no representan únicamente una coyuntura política, sino un factor que puede incidir directamente en la competitividad de la industria mexicana, las condiciones de acceso al mercado estadounidense, las decisiones de inversión y la estabilidad de las cadenas productivas de América del Norte.
Mediante un comunicado, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación, sostuvo que la evolución de las prioridades comerciales y legislativas de Estados Unidos podría incrementar las presiones en temas como reglas de origen, contenido regional, aranceles y seguridad económica.
“Cualquier modificación en estas condiciones tendría repercusiones en sectores estratégicos como el automotriz, siderúrgico, metalmecánico, electrónico, químico y agroindustrial, al elevar costos de producción, generar incertidumbre en las inversiones y afectar la operación de empresas exportadoras y proveedoras nacionales”.
Desafíos para las MiPyMEs mexicanas
Destacó que se debe prestar atención a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), que participan en las cadenas de suministro, debido a su menor capacidad para absorber incrementos en costos logísticos, cambios regulatorios o retrasos comerciales.
“Fortalecerlas es indispensable para incrementar el contenido nacional, desarrollar proveedores mexicanos y evitar que la integración regional dependa excesivamente de insumos provenientes del exterior”.
Asimismo, indicó que los cambios políticos en estados estratégicos como Texas y Nuevo México deben observarse por su posible impacto en las políticas fronterizas, la infraestructura logística y el flujo de mercancías.
Cualquier obstáculo en los cruces internacionales puede traducirse en mayores costos de transporte, retrasos en las entregas y pérdida de competitividad para las empresas mexicanas.
Fortalecer la relación bilateral
La CANACINTRA resaltó que es prioritario fortalecer el diálogo bilateral con autoridades y legisladores estadounidenses; defender la certidumbre jurídica y comercial del T-MEC; incrementar la proveeduría nacional y el contenido regional; modernizar la infraestructura fronteriza y consolidar una política industrial de largo plazo que impulse la inversión productiva, la innovación, el desarrollo tecnológico y la formación de talento.
La Cámara subrayó que la relación comercial con Estados Unidos es estratégica y debe preservarse, pero México también necesita reducir su vulnerabilidad ante las decisiones de un solo mercado, diversificar sus oportunidades comerciales y fortalecer su mercado interno.
“Esto no significa alejarse de América del Norte, sino construir una integración más equilibrada, con empresas mexicanas que participen en mejores condiciones y generen mayor valor agregado”.
En este mismo tenor, señaló que la revisión del T-MEC debe ser una oportunidad para fortalecer la posición de México en la economía regional.
Finalmente, añadió que el país necesita llegar a este proceso con mayor capacidad productiva, empresas nacionales competitivas, cadenas de suministro sólidas y una estrategia industrial definida.