Inicio » Un fantasma recorre Alemania

Un fantasma recorre Alemania

por El Consejero
0 comments 2 views
Un fantasma recorre Alemania

Aunque ya se veía venir, no se esperaba que fuera tan pronto. Alemania está a punto de cruzar una frontera política que hace unas décadas era inimaginable. La AfD, el partido de extrema derecha, obtuvo 43.8% de los votos en las elecciones de Sajonia-Anhalt y 39 de los 83 escaños del Parlamento regional.

Se quedó solo a tres de la mayoría absoluta y superó por mucho su resultado de hace cinco años. La CDU de Friedrich Merz, en cambio, cayó a 17.2%, encendiendo todas las luces rojas del sistema político alemán.

Hay que tener cuidado. AfD no es la sucesora jurídica del partido nazi ni del antiguo NPD, aunque si representa hoy la principal expresión electoral de la extrema derecha alemana. Nació en 2013 como un movimiento opositor al euro y fue desplazándose hacia el nacionalismo, el rechazo a la inmigración y posiciones cada vez más radicales. Su crecimiento ha sido tal que el debate pasó de preguntarse si podía entrar al Parlamento a preguntarse que ocurrirá cuando tenga fuerza suficiente para reclamar el gobierno.

El problema que se vislumbra se encuentra en el llamado Bradmauer, el muro de contención con el que CDU, SPD, Verdes y otros partidos ha evitado cualquier alianza con el AfD. El muro todavía existe, pero se está resquebrajando. Con 39 diputados, AfD no puede gobernar sola, aunque el pequeño BSW, la formación vinculada a Sahra Wagenknecht, no descarta negociar con ella. Incluso si finalmente no consigue formar gobierno, la imagen de un partido de extrema derecha a tres escaños de la mayoría absoluta cambia la dimensión del rompecabezas.

Para Friedrich Merz el resultado habla de un fracaso estrepitoso. La CDU perdió más de la mitad de los votos que había obtenido en 2021 en este estado y ahora tendrá que definir cómo recuperar a los electores que se marcharon a AfD sin terminar acercándose a sus posiciones. Si endurece su discurso sobre migración, seguridad y soberanía, podría recuperar votos, pero también puede contribuir a desplazar hacia la derecha todo el sistema político. Si mantiene la línea de contención, corre el riego de seguir perdiendo electores.

La consecuencia más importante se proyecta a escala nacional. AfD ya obtuvo 20.8% en las elecciones federales de 2025 y se convirtió en la segunda fuerza del Bundestag. Ahora demuestra que en una elección regional puede acercarse al 44%. El partido ya habla abiertamente de alcanzar 40% en las elecciones federales de 2029. Quizá no llegue a esa cifra, pero la nota importante es que la extrema derecha alemana dejo de ser una fuerza de protesta para convertirse en una alternativa de gobierno en partes del país.

Alemania se encuentra en una encrucijada que durante años quiso evitar. Si AfD consigue formar su primer gobierno regional, el tabú de la posguerra habrá quedado roto. Si no lo consigue, tampoco desaparecerá el problema. El 43.8 seguirá ahí, junto con una CDU debilitada y una sociedad que en la inmigración, economía y seguridad están empujando cada vez más votos hacia la derecha. El muro sigue en pie, sin embargo, está crujiendo y esa es una muy mala noticia.

La República de los cuates

La promesa fundacional de erradicar la corrupción desde la raíz se estrella hoy contra los muros de la opacidad familiar. Las revelaciones ministeriales y periodísticas que rozan el entorno de los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, salpicados por testimonios en indagatorias de la Fiscalía General de la República sobre contrabando de combustible y el lucrativo esquema del “huachicol fiscal”, confirman una dolorosa verdad histórica: el poder sexenal no siempre se extinguió con el cambio de mandato; a menudo, mutó en redes de complicidad privada.

Durante años se construyó el mito de la austeridad republicana y la separación tajante entre el Estado y los afectos consanguíneos. Sin embargo, los hechos demuestran que las mesas de café en exclusivos restaurantes de la capital, regadas con vinos de alta gama y flanqueadas por operadores financieros, amigos de infancia y exfuncionarios de la Ayudantía, operaban como los verdaderos centros de gravedad de la contratación pública. Ya no se trata de simples suspicacias opositoras, sino de expedientes donde nombres clave y prestanombres aparecen vinculados a millonarios desvíos, contratos exprés de balasto y la introducción ilegal de hidrocarburos que burlaron los controles aduanales.

El silencio oficial y los intentos por minimizar estas reuniones bajo el argumento de que se trata de encuentros entre “particulares” insultan la inteligencia ciudadana. El tráfico de influencias no requiere necesariamente de una firma en un documento oficial; opera en la penumbra del compadrazgo, en la asignación indirecta de favores y en la protección sistémica de los amigos del régimen.

Cuando el erario y los negocios energéticos se convierten en el botín de un círculo íntimo, la República democrática se degrada en un coto de privilegios feudales. La exigencia de una investigación judicial transparente, autónoma y sin intocables no es un capricho de coyuntura, sino el requisito indispensable para sanar la vida pública de un país cansado de impunidad transexenal.

Las profesiones, como los autos, se deprecian

De 1945 a la fecha, se han emitido casi 16 millones de cédulas profesionales y, de acuerdo al INEGI, al primer trimestre de 2025, en México hay 9 millones 480 mil 640 profesionistas ocupados.

Cabe señalar que, el título y la cédula profesional acreditan estudios escolares académicos que habilitan para ejercer la profesión, lo que supone que se tienen conocimentos, pero no de habilidades y actitudes para poder enfrentar los problemas sociales y ocuparse en su profesión, para lo que se necesita una profesionalización a lo largo de la vida. En esto último radica una de las razones por las que es importante la colegiación, es decir, que los profesionales se integren a un colegio o asociación de profesionistas: contar con una profesionalización permanente, sobre todo en el proceso de actualización y agilidad digital que se requieren hoy en día.

Es por ello que José Omar Sánchez Molina, director general de Profesiones de la SEP, considera que se debe potenciar el proyecto de colegiación para que la praxis profesional sea legal, ética y sostenible, y porque hoy en día se requieren no solo conocimientos, sino también habilidades y actitudes.

Ante integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de México, el funcionario de la SEP propuso facilitar y hacer gratuita la colegiación durante la etapa estudiantil, de manera que el Colegio deje de percibirse como un espacio exclusivo para profesionistas con experiencia y se convierta en un organismo abierto e inclusivo, para lo que planteó vincular la colegiación con el servicio social y la titulación, con lo que se aprovecharía la colegiación para acercar desde temprano a los futuros ingenieros a la capacitación, las certificaciones y el desarrollo profesional.

La propuesta fue bien recibida entre los ingenieros civiles presentes, puesto que sería un buen incentivo para que las nuevas generaciones se colegien, participen y vean las ventajas de ello.

Dn el mismo sentido, Sánchez Molina explicó que, para acreditar los aprendizajes a lo largo de la vida, la verificación digital de antecedentes profesionales y potenciar la colegiación, se tiene la Constancia de Situación Profesional, descargable en cedulaprofesional.gob.mx, el cual incluye  título y cédula profesional, cuándo se expidieron; si está colegiado; si está sancionado; y es un instrumento de doble verificación: para acreditarse ante la Secretaría Anticorrupción, y para la sociedad, pues los antecedentes profesionales son datos públicos.

La meta es que a dicha Constancia se enriquezca con datos de todos los colegios y las asociaciones de ingenieros; registrar habilidades y aptitudes acreditados como peritos certificados, posgrados vinculados al Sistema de Ciencia y Tecnología del Gobierno de México, publicaciones reconocidas por estándares internacionales; reconocimientos, premios y distinciones del Colegio; diplomados, certificaciones, microcredenciales y microcursos, quiénes avalan y vigencia de estos últimos.

Todo ello debe incentivar la actualización profesional porque, como dijo el director general de Profesiones de la SEP, las profesiones son como los autos: una vez salido de la universidad, se deprecia su valor.

Sigue el Canal de Mundo Ejecutivo en WhatsApp

You may also like