A principios del 2025, abordada sobre la deuda con proveedores de Pemex, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que se liquidaría en marzo. Al llegar ese mes, Sheinbaum comentó que habría una extensión, para finalmente asegurar que se estaba pagando “poco a poco” y anunciar liberaciones de pago cada mes que los acreedores reclamaban, pero ya no volvió a comprometer plazos para saldar el adeudo total.
En mayo de este año, trascendió que para la Cuenta pública 2025, Pemex informó que hizo acuerdos modificatorios para extender el plazo de pago con varios proveedores y contratistas, para pagar los saldos generados en 2025 en ocho años, mediante pagos trimestrales de capital e intereses. Dichos acuerdos de pago hasta 2033 representan aproximadamente dos terceras partes de la deuda de Pemex con sus proveedores. A ello se suman programas de factoraje y nuevos requisitos para pagar que en realidad son prácticas dilatorias para hacerlo.
El miércoles pasado, en un desplegado dirigido a la presidenta, así como a los titulares de Hacienda, Energía, Economía y Pemex, la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (AMESPAC), informó que el programa implementado para pagarles a través de Banobras, si bien cubrió pagos de 2025, siguen pendientes las facturas de 2024, las cuales ascienden a más de 27 mil millones de pesos, además de que este año no se ha podido facturar.
Algo que llama la atención es que la AMESPAC asegura que el fondo de 250 mil millones de pesos que se tenía como fondo ya se agotó. Como se recordará, en agosto del año pasado, se presentó el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex el cual tiene como meta de que la petrolera ya no requiera apoyo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en el 2027. Dentro de dicho plan se contempló un vehículo de inversión por 250 mil millones de pesos para financiar proyectos estratégicos de Pemex, gestionado por Banobras y financiado por otros bancos, de desarrollo, comerciales e inversores privados. En ningún momento se dijo que sería para pagar adeudos a proveedores.
Independientemente del objetivo de esos 250 mil mdp, lo que hay por pagar es todo 2024 y lo que va de 2026, mientras que la mayor parte de 2025 se reestructuró para cubrirlo en 8 años.
Apenas en mayo pasado, Standard & Poor’s redujo a negativa la perspectiva de la nota de Pemex, con la advertencia de que el gobierno podría dar más fondos para cubrir futuras pérdidas financieras de Pemex, lo que ampliaría el déficit fiscal y hace ver lejana la meta de un Pemex que ya no sea una carga para el erario el próximo año.
Los prestadores de servicios de Pemex contemplan todos los escenarios: que el gobierno está planeando negociar los pagos de 2026 en abonos chiquitos hasta el 2034 o más, y si la apuesta con 2024 es que las empresas lo anoten a pérdidas a cambio de beneficios futuros. Esto último suena irreal, pero a estas alturas, ¿qué pueden esperar de Pemex?
Alí Jamaneí: el último acto del poder
Con la sepultura de Alí Jameneí concluye el largo ritual funerario que durante varios días recorrió Irán e incluso se extendió a algunas zonas de Irak. Termina el homenaje al hombre, pero no la función política de su muerte.
Las exequias, celebradas cinco meses después de su muerte, no fueron únicamente una ceremonia religiosa o un homenaje a quien encabezó la República Islámica durante décadas. Se trató de un acto de Estado cuidadosamente construido para enviar el mensaje de que el régimen continúa, el poder se mantiene y la sucesión se encuentra bajo control.
No es fortuito que las honras fúnebres se realizaran hasta que las condiciones políticas y de seguridad lo permitieron. En una nación atravesada por un conflicto militar y sumida en una enorme incertidumbre interna y externa, el ritual terminó siendo el propio mensaje. En las fechas también está la clave. Un sepelio organizado en medio del caos habría proyectado vulnerabilidad; uno celebrado cuando el gobierno recuperó la iniciativa permitió convertir el duelo en una demostración de orden, disciplina y continuidad institucional.
Desde la antigüedad, los gobernantes han entendido que los funerales son también actos de comunicación política. En ellos comienza a tejerse la memoria histórica. El líder pasa de ser una persona a convertirse en un símbolo. Se seleccionan cuidadosamente los discursos, las ceremonias, las imágenes y hasta el recorrido del cortejo porque todo contribuye a definir cómo será recordado.
Curiosamente, los funerales de Estado no están dirigidos a quien ha muerto. Están pensados para quienes permanecen vivos. Hablan a los ciudadanos que buscan certezas, a las élites que observan la transición del poder, a las fuerzas armadas que deben refrendar su lealtad y a los gobiernos extranjeros que intentan medir la estabilidad del país. Cada fotografía de una multitud, cada ceremonia solemne y cada gesto protocolario forman parte de un lenguaje cuyo objetivo es disipar cualquier duda sobre la continuidad del régimen.
Paradójicamente, estos rituales también reflejan las fortalezas y debilidades de un sistema político. Cuando las instituciones son sólidas, la muerte de un líder produce dolor, pero no incertidumbre. La sucesión está prevista, las reglas son conocidas y el Estado continúa funcionando sin necesidad de convencer al mundo de que sigue existiendo. En cambio, cuando el poder se concentra durante mucho tiempo en una figura, el funeral deja de ser un homenaje para convertirse en una prueba pública de supervivencia.
Las ceremonias pueden proyectar estabilidad durante unos días; la capacidad de gobernar se demuestra en los meses y años posteriores.
Quizá esa sea la enseñanza más interesante que deja el sepelio de Jameneí. Más allá de las procesiones masivas o del simbolismo religioso, demostró que el poder también se ejerce mediante los rituales. Los gobiernos no solo administran territorios o economías; también construyen narrativas, moldean memorias y utilizan los símbolos para fortalecer su legitimidad.
La magnitud de un funeral, habla más de las necesidades del Estado que de la grandeza de un gobernante. Al final, cesan los discursos, las multitudes regresan a sus casas y las cámaras se apagan. Solo quedan las instituciones. Ellas son las que determinarán si el poder que acompañó al líder hasta su sepultura era realmente sólido o dependía, como tantas veces ha ocurrido en la historia, de un solo hombre.
Le venimos manejando… arrendamiento y factoraje
Fundada apenas en 2020, la SOFOM Impulsa Tu Ganancia ya participa en licitaciones y ha logrado contratos de arrendamiento de flotas vehiculares en los tres niveles de gobierno y con organismos autónomos.
La financiera entró al negocio de arrendamiento de patrullas tres años después de su creación, con un contrato plurianual para patrullas con el Gobierno del Estado de Aguascalientes, de 2023 hasta el último día de la administración de la gobernadora Tere Jiménez en 2027, bajo el esquema de arrendamiento puro. Cabe señalar que, por las necesidades del servicio, las patrullas son vehículos que deben cumplir con equipamiento y requisitos especiales, como pago de derechos de placas, entre otros.
Con sede en Metepec, Impulsa Tu Ganancia tiene a Alberto Pliego Hernández como presidente de su Consejo de Administración, principal accionista, apoderado y representante legal, además de también funge como administrador único y representante legal de la empresa constructora M&A Empresarial, con sede en Aguascalientes, la cual también ha participado y ganado licitaciones en aquella entidad y en el Estado de México.
En abril del año pasado, Impulsa Tu Ganancia, junto con Time 2 Lease, ganó una licitación del INEi, para proveer vehículos para la operación y los módulos del Instituto a nivel nacional. Un mes antes, se llevó la licitación pública para el arrendamiento de 214 patrullas para el Ayuntamiento de Toluca por un monto de 452 millones 150 mil pesos programados a tres años, con un costo mensual para el municipio de aproximadamente 12.5 millones de pesos; y hace un año obtuvo por adjudicación directa un contrato por el arrendamiento de 20 camiones compactadores de basura para el municipio de Tlaquepaque por casi 25 millones de pesos, lo cual fue tema de discusión en el Congreso local.
En el ámbito federal, han participado en concursos para proveer vehículos administrativos y operativos para la Secretaría de la Defensa Nacional -incluida la Guardia Nacional-, y la Marina, además de que ofrecen el servicio de factoraje a contratistas a los que les adeuda el gobierno federal. Realmente asombroso el empuje propio de Impulsa Tu Ganancia.
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