La importancia de la captura del Botox

La importancia de la captura del Botox

En operativo de las fuerzas federales y la fiscalía del estado de Michoacán, la semana pasada fue capturado César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias el “Botox”, líder del grupo criminal “Los Blancos de Troya”, dedicados a la extorsión y homicidios en el Valle de Apatzingán, trabajando para Los Viagras y el Cártel Jalisco Nueva Generación. La captura es relevante por varias razones: 

Se trata de la captura más importante en Michoacán desde que inició el Plan Michoacán por la paz y la justicia, en noviembre de 2025. Sepúlveda Arellano cuenta con siete órdenes de aprehensión por homicidio, extorsión y tentativa de homicidio, y previamente ya habían sido detenidos su pareja sentimental, dos hijos y un hermano, así como horas antes fue capturado Marco Antonio, el “Pilón”, su operador de confianza y quien llevó a la detención de su jefe.

Aliado con el CJNG, el “Botox” era el encargado de cobrar las extorsiones a la industria limonera en la región, como tal fue responsable del asesinato de Leonardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, crimen cometido precisamente en un rancho del líder criminal el 19 de octubre de 2025. El propio Consejo Nacional Agropecuario (CNA) reconoció la detención como un avance relevante en el combate a la extorsión y el cobro de piso. En el mismo sentido, representa un golpe al financiamiento y a la generación de violencia del CJNG en la región.

Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 5 millones de dólares por César Arellano Sepúlveda, identificándolo como líder de una organización considerada terrorista. La detención coincidió con la visita a México de Kash Patel, director del FBI, quien no se llevó al “Botox” pero se habrá enterado de la captura, y seguramente estará en la lista de una muy probable cuarta entrega de narcotraficantes a Estados Unidos.

La Tierra Caliente michoacana es una región muy disputada entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y los Cárteles Unidos, organizaciones que a su vez tienen de aliados a otros grupos delictivos, como lo son “Los Blancos de Troya”, del tipo de agrupaciones muy violentas pero pequeñas, donde la caída del líder complica la recomposición e incluso lleva a su desaparición. Esperemos eso resulte con la caída de César Alejandro Sepúlveda Arellano.

Exilio diplomático

Dicen que en la política mexicana no hay exilios, sino “comisiones diplomáticas”. Sin embargo, lo ocurrido esta semana con la ratificación de Alejandro Gertz Manero como el nuevo inquilino de la embajada en Londres cruza la línea de lo pragmático para entrar en el terreno de lo cínico.

No es ninguna sorpresa que el servicio exterior se use como moneda de cambio, pero enviar al exfiscal general a la Corte de San Jaime —una de las plazas más aristocráticas y exigentes del mundo— es mucho más que un error de cálculo: es un mensaje de protección envuelto en papel de seda.

Gertz Manero deja tras de sí una Fiscalía General de la República (FGR) que, en el balance ciudadano, operó más como una oficina de gestión de crisis políticas que como un órgano autónomo de justicia. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la percepción de que la justicia era “selectiva” no fue una paranoia de la oposición, sino una constante estadística.

Bajo su mando, los expedientes más espinosos que tocaban el círculo cercano del expresidente parecieron entrar en un letargo administrativo conveniente. Mientras tanto, el poder del Estado se usó con una ferocidad inusitada en asuntos personales y vendetas privadas que terminaron por dinamitar su credibilidad ante la opinión pública.

¿Qué gana México enviando a un perfil tan desgastado a una potencia post-Brexit que busca desesperadamente socios confiables? La respuesta no está en la agenda exterior, sino en la paz interior del sistema.

Primero, la inmunidad diplomática y la distancia geográfica son el retiro perfecto para quien posee los secretos mejor guardados del poder judicial del último lustro En segundo lugar, manda la señal que en el actual régimen, la lealtad se paga con protección, sin importar que el perfil del designado choque frontalmente con la sofisticación técnica que requiere la relación bilateral con el Reino Unido.

México no envía a Londres a un diplomático, envía a un sobreviviente de la política interna. El costo, por supuesto, no lo paga el exfiscal, sino el prestigio de una Cancillería que hoy parece más preocupada por ser una agencia de viajes para políticos en retiro que por representar la verdadera estatura de México ante el mundo.

Lo dramático es que, curiosamente, releva a la peor embajadora que ha tenido la diplomacia mexicana, a Josefa González Blanco Ortiz Mena, que deja una gestión para el olvido, además de 16 demandas de acoso laboral en un récord de tiempo. Nadie la extrañará, pero hará ver al enérgico doctor Gertz como un campeón de las relaciones internacionales.

OMS: Washington y el ocaso de un liderazgo

Estados Unidos da un paso más en la ruta del aislamiento. Su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es una nueva renuncia a su liderazgo global en pro de lo que su presidente Donald Trump define como hacer a América más grande.

Bajo la narrativa de la soberanía y eficiencia, Washington abandona el principal foro de coordinación sanitaria del planeta en un momento en que las pandemias, las mutaciones virales y la interdependencia científica son una realidad estructural, no una hipótesis académica.

Durante años Donald Trump ha sostenido que la OMS es ineficiente y complaciente con China. La crítica no es del todo infundada: el manejo inicial del Covid-19 evidenció errores severos, lagunas informativas y una burocracia anquilosada. Sin embargo, la respuesta a una institución imperfecta no es el abandono, sino la reforma desde adentro. Al retirarse, Estados Unidos no corrige los defectos del organismo; simplemente cede el espacio a otros actores con agendas e intereses propios.

Estados Unidos pierde así capacidad de influencia sobre protocolos, alertas tempranas, estándares médicos y flujos de información crítica. En términos prácticos, se coloca en una posición paradójica: pretende proteger a su población debilitando el sistema global que detecta y contiene amenazas antes de que crucen sus fronteras. La seguridad sanitaria, como la climática o la financiera, no admite soluciones puramente nacionales.

El impacto económico para la OMS será igual de importante. Estados Unidos era su mayor contribuyente individual aportando cerca del 15% de su presupuesto. Su retiro implica severos recortes que obligan al organismo a reducir programas, posponer investigaciones y depender cada vez más de donaciones voluntarias y actores privados. Esta fragilidad financiera no solo limita la capacidad operativa de la organización, sino que abre la puerta a una mayor politización de sus decisiones, justo lo que Washington dice querer evitar.

El mensaje al exterior es todavía más preocupante, refuerza la percepción de que el liderazgo estadounidense es cada vez más impredecible, transaccional y renuente a asumir costos colectivos, incluso cuando históricamente ha sido el principal beneficiario del orden multilateral. El hueco no tardará mucho en llenarse: China, la Unión Europea y actores privados ya avanzan para ocupar ese espacio normativo y simbólico.

Más allá del impacto internacional, la salida de la OMS también revela una apuesta riesgosa en el frente interno. Trump convierte a la salud pública en un campo de batalla ideológico, en donde la desconfianza hacia la ciencia y las instituciones se traducen en capital político en lo inmediato, pero generan una vulnerabilidad estructural a largo plazo. 

La pandemia puso de manifiesto que si los virus no respetan fronteras, mucho menos hacen distinción entre los votantes. Gobernar desde el repliegue rinde aplausos momentáneos, pero deja al país menos preparado para la próxima emergencia.

La OMS va a sobrevivir sin Estados Unidos, pero será más frágil, más politizada y menos universal. Y ese es el verdadero saldo de esta decisión: no el ahorro presupuestal ni la reafirmación soberana, sino la normalización de un mundo donde las grandes potencias prefieren salirse del sistema antes de hacerse responsables de mejorarlo. Estados Unidos está enfermo de soberbia, la bacteria más difícil de erradicar.

Patrimonio inmobiliario y la cultura de la prevención

Por años, en México hemos entendido el patrimonio inmobiliario como un símbolo de estabilidad y éxito financiero. Sin embargo, lo que rara vez se discute es que gran parte de ese patrimonio se construye sobre una base frágil: la informalidad jurídica, la confianza excesiva y la ausencia de una planeación patrimonial profesional.

Comprar, vender o heredar inmuebles sin una revisión jurídica profunda es, en términos financieros, equivalente a invertir sin due diligence. Y, sin embargo, sigue siendo una práctica común incluso entre inversionistas sofisticados. Es aquí donde entra Kallify, la primera Proptech Legaltech que te permite obtener la dictaminación jurídica de un inmueble con el notario de tu preferencia.

Desde la óptica contable y patrimonial, el inmueble no es solo un activo: es un pasivo potencial si no está correctamente documentado. Gravámenes no detectados, inconsistencias registrales o sucesiones mal planeadas pueden convertir un activo de largo plazo en un litigio de años, con costos fiscales, legales y familiares difíciles de cuantificar.

Movilidad y de tasas altas: cuando usar pesa menos que comprar

El contexto económico actual está obligando a repensar decisiones que antes parecían obvias. Con tasas de interés elevadas, inflación persistente y un mercado automotriz presionado, cada vez más personas buscan opciones que les permitan moverse sin comprometer su liquidez. No es casualidad que el mercado de autos seminuevos haya crecido 4.9% en el primer trimestre de 2025: la movilidad se está redefiniendo.

Durante años, el arrendamiento automotriz estuvo reservado casi exclusivamente a autos nuevos. La falta de información confiable y la dificultad para administrar el riesgo en el mercado secundario dejaron fuera a millones de consumidores. Hoy, ese escenario empieza a cambiar. Plataformas como WAHU, fintech y autotech mexicana especializada en la compra, venta y arrendamiento de autos seminuevos certificados, han demostrado que, con datos e inteligencia artificial, es posible identificar vehículos con buen desempeño financiero y habilitar esquemas de arrendamiento de autos seminuevos más accesibles y eficientes.

El crecimiento de WAHU —con 50% de sus clientes optando por arrendar y no comprar— confirma una tendencia clara: el flujo de efectivo importa más que la propiedad. En un entorno donde cuidar el capital es clave, el arrendamiento de seminuevos se posiciona como una solución práctica y realista para acceder a movilidad formal sin asumir riesgos financieros de largo plazo.

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