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El legado que permanece: cómo los países anfitriones del Mundial han usado la movilidad sostenible para transformar sus ciudades

por Francisco Suárez Hernández
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países anfitriones del Mundial han usado la movilidad sostenible para transformar sus ciudades

Por: Dr. Francisco Suárez Hernández. Director de Asuntos Públicos y Relaciones Estratégicas FEMSA. Ex Presidente del Consejo del World Environment Center.

Correo electrónico: francisco.suarezh@gmail.com

Siguiendo con el espíritu sostenible del mundial, les comparto reflexiones que cada Copa del Mundo nos deja e imágenes imborrables dentro de los estadios. Aunque fuera de ellos, existe otro marcador igual de importante: que mide si el torneo logró dejar mejores ciudades.

Construir únicamente estadios rara vez transforma una nación; invertir en movilidad urbana sí.

Esta es una lección poderosa que los países anfitriones del Mundial han aprendido en las últimas décadas.

El verdadero éxito aparece cuando millones de visitantes obligan a acelerar proyectos que siguen beneficiando durante décadas a quienes viven ahí.

Hoy, cuando México, Estados Unidos y Canadá reciben el Mundial 2026, vale la pena observar qué hicieron otros anfitriones y las mejores prácticas que dejaron huella permanente.

Alemania 2006: el transporte público como parte de la experiencia del fútbol

Pocas Copas del Mundo son recordadas con tanto reconocimiento organizativo como la celebrada en Alemania.

Uno de sus mayores aciertos fue entender que el boleto del partido no terminaba en el estadio: también debía resolver el traslado.

(Alemania 2006: Se fortalecieron redes ferroviarias)

Se fortalecieron redes ferroviarias, conexiones regionales y sistemas integrados de movilidad urbana para disminuir el uso del automóvil. Una práctica especialmente valorada fue incorporar acceso al transporte público con la entrada al partido, reduciendo congestión y emisiones. Esta idea se convirtió después en referencia para otros grandes eventos deportivos. 

La enseñanza alemana fue clara:

Mover personas eficientemente genera más valor social que construir estacionamientos.

Sudáfrica 2010: el Mundial como detonador del transporte masivo

Cuando Sudáfrica organizó el torneo, uno de los grandes desafíos era conectar ciudades con sistemas de transporte históricamente fragmentados.

El Mundial impulsó:

•       Fortalecimiento de corredores de autobuses rápidos o (Bus Rapid Transit (BRT),

•       Integración de transporte ferroviario,

•       Esquemas Park & Ride,

•       Transporte gratuito para aficionados.

(Sudáfrica 2010: fortalecimiento de corredores de autobuses rápidos)
(Sudáfrica 2010: integración directa con los estadios)
(Sudáfrica 2010: Integración de transporte ferroviario)

En ciudades como Johannesburgo se impulsó el uso de Rea Vaya BRT y conexiones ferroviarias para absorber la demanda durante los partidos. 

La lección sudafricana fue que un megaevento puede acelerar proyectos que normalmente tardarían muchos años en concretarse.

Brasil 2014: cuando la movilidad urbana comenzó a competir con los estadios

Brasil enfrentó críticas por costos y prioridades, pero también dejó una discusión muy relevante:

¿Cómo hacer que el Mundial sirva más allá del fútbol?

Parte importante de la inversión se dirigió a movilidad urbana y transporte sostenible. Se impulsaron corredores BRT, integración multimodal y proyectos urbanos en ciudades sede. Algunas de las inversiones más valiosas no estuvieron dentro de los estadios, sino en las calles y corredores de transporte que continúan operando. 

(Brasil 2014: Se impulsaron corredores BRT)
(Brasil 2014: Se impulsaron corredores BRT)

Se incorporaron programas ambientales vinculados con turismo sostenible, manejo de residuos y reducción de emisiones. 

Brasil dejó una reflexión útil:

El legado urbano debe medirse en tiempo ahorrado por los ciudadanos y no en fotografías del torneo.

Rusia 2018: conectar territorios gigantes mediante movilidad integrada

En Rusia el objetivo fue disminuir las barreras entre sedes separadas por enormes distancias.

(Rusia 2018: facilitar desplazamientos ferroviarios)
(Rusia 2018: facilitar desplazamientos ferroviarios)
(Rusia 2018: facilitar desplazamientos ferroviarios e integración con estadios)

Entre las prácticas destacadas estuvo facilitar desplazamientos ferroviarios y fortalecer conexiones entre ciudades sede, reduciendo vuelos internos y congestión terrestre.

La enseñanza en Rusia fue: la idea de integrar boletaje y transporte se volvió nuevamente protagonista.

Qatar 2022: el caso más ambicioso de movilidad sostenible alrededor de un Mundial

Probablemente ningún país utilizó el Mundial como acelerador de la movilidad sostenible tan visiblemente como Qatar.

Su estrategia fue construir un ecosistema completo:

•       Expansión del Metro de Doha;

•       Integración con tranvías y autobuses;

•       Despliegue masivo de autobuses eléctricos;

•       Infraestructura de carga;

•       Sistemas de micromovilidad;

•       Conectividad directa hacia estadios.

(Qatar 2022: Integración con tranvías y autobuses)
(Qatar 2022: Expansión del Metro de Doha)

Cinco de los ocho estadios quedaron conectados directamente por metro. Se desplegaron miles de autobuses para la operación del torneo y una proporción relevante fue eléctrica. Se construyó uno de los mayores depósitos para autobuses eléctricos del mundo en Lusail. 

Se evitó infraestructura sobredimensionada y se diseñaron activos reutilizables para la población después del torneo. 

Qatar deja quizá la idea más moderna:

El mejor estadio sostenible es aquel al que millones pueden llegar sin automóvil.

Mundial 2026: una oportunidad histórica para México, Estados Unidos y Canadá

México, Estados Unidos y Canadá tienen un reto distinto: no construir una sola ciudad mundialista, sino coordinar tres países y múltiples regiones.

Las mejores prácticas que podrían consolidarse como legado incluyen:

1. Transporte público como primera opción

Más trenes urbanos, BRT, metro, autobuses eléctricos y sistemas integrados.

2. Movilidad de última milla

Conexiones peatonales, ciclovías, corredores seguros y micromovilidad.

3. Integración digital

Boletos, transporte y experiencia del visitante en una sola plataforma.

4. Infraestructura reutilizable

Evitar obras diseñadas temporalmente.

5. Menos emisiones por espectador

Nuestra lección como triada de países anfitriones es:

Convertir al transporte colectivo en el principal medio de llegada a los estadios.

El Mundial dura semanas.

Si se diseña bien, la movilidad que nace para recibir al mundo puede mejorar la calidad de vida durante generaciones.

Y quizá ese sea el verdadero campeonato que vale la pena ganar al fomentar:

¡¡¡Acciones sostenibles a largo plazo para el país anfitrión!!!

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