La escritora costarricense presentó su primera novela en la Ciudad de México, una obra que explora la pérdida, el duelo y la reconstrucción emocional desde múltiples voces y escenarios.
La escritora costarricense Tania Rudelman presentó su primera novela, Habitar el vacío, en un encuentro realizado en FREIMS, Ciudad de México, que reunió a lectores, representantes del entorno editorial y voces del ámbito cultural. La obra, publicada por Editorial Galería 18, desarrolla una narrativa fragmentada situada en Manhattan, construida a partir de distintas perspectivas que reflejan cómo los personajes enfrentan la ausencia, el silencio interior y la necesidad de resignificar decisiones personales.
Durante la presentación, conducida por la escritora Lissette Sutton, Rudelman compartió el proceso creativo detrás del libro y explicó que su intención fue dar voz a emociones que suelen permanecer fuera de las conversaciones públicas, pese a formar parte de la experiencia cotidiana. “Un personaje conecta con el lector no por ser impecable, sino por ser profundamente humano: sus virtudes lo elevan, pero sus defectos lo vuelven auténtico”, comentó.
La autora señaló que la estructura fragmentada responde a la manera en que las personas procesan la memoria y los momentos de transformación. Más que seguir una línea narrativa tradicional, la novela acompaña estados emocionales a través de escenas, diálogos internos y vínculos entre personajes. “Hay un momento en el que dejas de pedir una oportunidad y empiezas a construirla tú mismo. Ahí comienza realmente la carrera de un escritor”, añadió.
El libro, de 323 páginas y con un precio de 299 pesos, ya está disponible en el Fondo de Cultura Económica, Amazon y Mercado Libre, y próximamente llegará a Gandhi. La presentación incluyó una experiencia sensorial inspirada en elementos neoyorquinos presentes en la obra, además de un diálogo abierto con los asistentes y firma de ejemplares.
Nacida en San José, Costa Rica, Rudelman ha desarrollado su trayectoria profesional entre Washington D.C., Nueva York, Miami y Ciudad de México. Esa experiencia internacional atraviesa la construcción de personajes marcados por el desplazamiento, la búsqueda personal y la necesidad de encontrar sentido en medio de escenarios de incertidumbre. Con este debut, la autora se suma a la nueva generación de voces latinoamericanas que exploran la literatura desde la introspección y la resiliencia emocional.