El tequila refleja identidad y resiliencia; Mauricio De Tuya expone cómo San Matías integra legado artesanal, sostenibilidad y expansión internacional en un mercado cada vez más competitivo.
El tequila es más que una bebida: es símbolo de identidad nacional, motor económico y embajador cultural de México en el mundo. Su historia, ligada a los campos de agave y a generaciones de productores, refleja la capacidad de un país para transformar tradición en competitividad global. En este escenario, Mauricio De Tuya, Director de Casa San Matías, sostiene que el reto actual no es únicamente preservar la esencia artesanal, sino construir un modelo empresarial que combine innovación, sostenibilidad y responsabilidad social. “El tequila es cultura y orgullo nacional. Nuestra misión es llevarlo al mundo con autenticidad y excelencia”, afirmó.
Con más de 138 años de historia, la compañía ha consolidado un portafolio que va desde etiquetas tradicionales hasta productos premium como Rey Sol y Gran Reserva, posicionados en el segmento de lujo. “Un tequila premium no se define por el precio, sino por el cuidado en cada etapa: desde el cultivo del agave hasta la maduración en barricas. Queremos que cada botella sea una experiencia sensorial que compita con los mejores destilados internacionales”, explicó De Tuya.
La innovación tecnológica ha sido clave para mantener la competitividad sin perder esencia artesanal. “Hemos invertido en infraestructura moderna, pero seguimos utilizando procesos tradicionales como la Tahona. El equilibrio entre tecnología y artesanía es lo que nos permite crecer sin perder identidad”, señaló.
La sostenibilidad ocupa un lugar central en la estrategia. Casa San Matías ha implementado programas de eficiencia energética, reducción de residuos y apoyo comunitario. “La responsabilidad social no es un accesorio, es parte de nuestra reputación global. Apoyamos iniciativas como Casa Hogar Alegría porque creemos que el éxito empresarial debe reflejarse en bienestar social”, comentó.
El mercado internacional representa una oportunidad y un desafío. Con presencia en más de diez países, la empresa enfrenta la competencia de otras bebidas espirituosas y la necesidad de posicionar al tequila como producto premium. “La competencia global nos obliga a diferenciarnos. No podemos competir solo en volumen, debemos hacerlo en calidad, narrativa y conexión con el consumidor”, subrayó.
El crecimiento del tequila también está ligado a la evolución del consumidor. “Hoy el público busca autenticidad. Quiere saber de dónde viene el producto, cómo se elabora, quién está detrás de cada botella. Esa transparencia es la que genera confianza y fidelidad”, dijo De Tuya.
La empresa ha apostado por la innovación en comunicación y mercadotecnia, utilizando plataformas digitales para acercarse a nuevas generaciones. “El consumidor joven quiere experiencias, no solo productos. Por eso hemos trabajado en narrativas que conecten con su estilo de vida, que hablen de tradición pero también de modernidad”, explicó.
El compromiso con la comunidad es otro eje fundamental. Casa San Matías ha desarrollado programas de apoyo a productores locales de agave, capacitación en prácticas agrícolas sostenibles y proyectos de inclusión laboral. “El tequila no puede crecer si no crece la comunidad que lo produce. Nuestro éxito está ligado al bienestar de quienes trabajan la tierra y de quienes forman parte de nuestra cadena de valor”, enfatizó.
De Tuya también destacó la importancia de la innovación en diseño y presentación. “Una botella de tequila es un objeto cultural. Su estética debe reflejar la calidad del producto y la identidad de México. Hemos trabajado con artistas y diseñadores para crear piezas que sean reconocidas en cualquier parte del mundo”, comentó.
El futuro de Casa San Matías se proyecta hacia la consolidación en mercados internacionales y la diversificación de productos. “Queremos que el tequila sea visto como un destilado de clase mundial, al nivel de los mejores whiskies y coñacs. Para lograrlo, debemos mantener la calidad, innovar en procesos y seguir construyendo confianza en cada mercado”, concluyó.
La narrativa de Mauricio De Tuya refleja una visión integral: el tequila como producto cultural, económico y social. Casa San Matías no solo busca competir en el mercado, sino redefinir lo que significa ser una empresa mexicana en el siglo XXI: tradición que se transforma en innovación, responsabilidad que se convierte en reputación y un legado que se proyecta hacia el futuro.