La industria de las telecomunicaciones está entrando en una nueva etapa. A medida que las redes 5G continúan expandiéndose, el desafío para los proveedores de servicios de comunicaciones (CSP) ya no consiste únicamente en ofrecer mayor cobertura o más velocidad, sino en garantizar experiencias de conectividad adaptadas a las necesidades específicas de los usuarios. En este contexto, la conectividad diferenciada emerge como una de las oportunidades más relevantes para monetizar las inversiones en 5G, fortalecer la lealtad de los clientes y prepararse para la próxima ola de servicios digitales impulsados por inteligencia artificial.
De acuerdo con el estudio Winning in the Market with Differentiated Connectivity Offerings de Ericsson ConsumerLab, que analizó a más de 43,000 usuarios de smartphones en 27 mercados globales, los consumidores están mostrando una creciente disposición a pagar por experiencias de conectividad que garanticen un mejor desempeño en momentos críticos. En Latinoamérica, la investigación incluyó usuarios de México, Brasil y Chile, representando aproximadamente 140 millones de usuarios de smartphones en la región.
Una demanda que responde a necesidades reales
La oportunidad surge porque la experiencia actual de conectividad todavía presenta áreas de mejora. Más de la mitad de los usuarios 5G en Latinoamérica reporta situaciones en las que la red no satisface completamente sus expectativas, particularmente en actividades que requieren estabilidad y consistencia como videollamadas, navegación, streaming, trabajo remoto o transacciones digitales. Entre los factores con mayor impacto en la satisfacción de los usuarios destacan la calidad de las videollamadas y la cobertura de subida, elementos relevantes en una economía digital cada vez más conectada.
La conectividad diferenciada busca responder precisamente a estas necesidades al ofrecer niveles de rendimiento garantizado mediante recursos priorizados, menor latencia o experiencias optimizadas para aplicaciones específicas. Estas capacidades pueden comercializarse a través de planes premium, complementos temporales de servicio o incluso experiencias integradas directamente en aplicaciones digitales.
México destaca por su potencial de monetización
Entre los mercados latinoamericanos analizados, México sobresale como uno de los países con mayor potencial para capturar valor a partir de este tipo de ofertas. El estudio revela que 36% de los usuarios 5G mexicanos estaría dispuesto a pagar por una experiencia de conectividad mejorada, porcentaje que posiciona al país entre los mercados más atractivos para el desarrollo de servicios basados en rendimiento garantizado.
Para los operadores, esta disposición a pago podría traducirse en un beneficio equivalente a aproximadamente tres meses adicionales de ARPU anual, una cifra superior a la observada en otros mercados de la región. Brasil presenta una oportunidad cercana a dos meses de ARPU, mientras que Chile alcanza el equivalente a un mes adicional.
Sin embargo, el valor de la conectividad diferenciada va mucho más allá de la generación de ingresos. Los hallazgos muestran que puede convertirse en una herramienta estratégica para diferenciar la oferta, reducir la dependencia de la competencia basada exclusivamente en precios y fortalecer el posicionamiento de marca en un mercado cada vez más competitivo.
Una herramienta para atraer y retener clientes
El estudio también demuestra que la calidad de la experiencia de red se está convirtiendo en un factor determinante al momento de elegir un proveedor. Una vez que los usuarios consideran cubiertas sus necesidades de datos, la conectividad diferenciada se vuelve significativamente más importante que otros atributos tradicionales asociados a los planes móviles, como contenidos o beneficios adicionales.
Además, dos de cada tres consumidores afirman que fortalecerían su relación con un operador que ofreciera este tipo de capacidades. Esto puede traducirse en una mayor permanencia, contratación de servicios complementarios e incluso una mayor disposición a recomendar la marca a familiares y amigos.
La investigación también encontró que los usuarios que ya cuentan con ofertas de conectividad diferenciada reportan una percepción de marca hasta 46% superior y niveles más altos de satisfacción con la red en comparación con otros clientes del mismo operador.
El desafío: explicar el valor al consumidor
Pese al potencial identificado, la adopción todavía enfrenta un obstáculo importante: el desconocimiento. Cerca de seis de cada diez usuarios 5G afirman no conocer o no comprender completamente el concepto de conectividad diferenciada. Sin embargo, la situación cambia significativamente cuando se explican sus beneficios. Una vez informados, más de la mitad de los consumidores manifiesta interés en este tipo de propuestas y aproximadamente uno de cada cinco muestra un alto interés en contratarlas.
Estos resultados sugieren que el éxito de las futuras ofertas dependerá no solo de las capacidades tecnológicas de la red, sino también de la capacidad de los operadores para comunicar los beneficios de manera sencilla y tangible. Para los consumidores, el valor no está en los parámetros técnicos, sino en contar con una conexión más confiable cuando realmente importa.
Preparando la red para la era de la inteligencia artificial
La relevancia de la conectividad diferenciada será aún mayor conforme avance la adopción de inteligencia artificial. Según Ericsson ConsumerLab, el tiempo de respuesta de las aplicaciones de IA ya es un factor importante en la percepción de calidad de la red entre los usuarios que utilizan estas herramientas de forma habitual.
Las expectativas hacia el futuro refuerzan esta tendencia. Para 2030, uno de cada tres consumidores en Latinoamérica espera utilizar inteligencia artificial en múltiples dispositivos, mientras que cerca del 40% del tiempo dedicado a aplicaciones de IA ocurrirá fuera del hogar. Asimismo, el uso de tecnologías multimodales que combinan texto, voz, imagen y video crecerá significativamente durante los próximos años.
Este escenario exigirá redes capaces de ofrecer experiencias consistentes no solo en smartphones, sino también en una amplia gama de dispositivos conectados como vehículos, relojes inteligentes, asistentes digitales y otros equipos impulsados por IA.
Una oportunidad para redefinir el valor del 5G
Los resultados del estudio muestran que la conectividad diferenciada representa una de las oportunidades más concretas para transformar la evolución tecnológica del 5G en nuevas fuentes de crecimiento para la industria. En mercados como México, donde existe una elevada disposición de los usuarios a pagar por experiencias mejoradas, las posibilidades abarcan desde la monetización directa hasta la diferenciación competitiva, la fidelización y la creación de nuevos modelos de negocio.
A medida que la inteligencia artificial, los servicios digitales avanzados y los ecosistemas conectados continúan expandiéndose, la capacidad de garantizar experiencias de conectividad confiables y consistentes se perfila como un factor clave para la competitividad de los operadores. En este nuevo escenario, la pregunta ya no será únicamente cuánta cobertura o velocidad puede ofrecer una red, sino qué tan bien puede responder cuando las personas y las aplicaciones más lo necesitan.