Por Nicole A. Quenta
Analista de Inversiones y Especialista en Elliott Wave Theory. Trader senior en Blockchain e Inteligencia Artificial. Es parte del fondo Árkon & Mesón Crypto Fund, primer fondo tokenizado en la Blockchain de Latinoamérica.
La corrección reciente del oro volvió a abrir oportunidades en el sector minero. Mi tesis de largo plazo sigue siendo alcista, pero eso no significa comprar cualquier minera ni hacerlo a cualquier precio. Algunas ya presentan estructuras técnicas atractivas; otras todavía necesitan corregir antes de entrar en timing.
Dentro de este escenario, mis cinco favoritas son Agnico Eagle, Newmont, Gold Fields, Barrick y Buenaventura, cada una con un recorrido distinto, pero todas con potencial suficiente para acompañar una nueva fase alcista del ciclo de metales.
Buenaventura es uno de los casos que más me interesa. Desde la zona de US$31,50, mi objetivo técnico se encuentra alrededor de US$59,20, lo que implica un potencial cercano al 88%. La estructura de largo plazo sigue siendo favorable y todavía tiene espacio para desarrollar un nuevo tramo impulsivo. Antes deberá superar zonas intermedias de resistencia, pero mientras conserve sus soportes relevantes, la tesis alcista se mantiene.
Además, BVN tiene algo que la diferencia del resto: hoy no depende solo del oro. Yumpag le da exposición a plata de alta ley, Cerro Verde aporta caja vía dividendos y proyectos como San Gabriel, Trapiche y la expansión de El Brocal mantienen abierta una historia de crecimiento en oro y cobre.

En Agnico Eagle, el gráfico es todavía más limpio. Mi objetivo deja un recorrido cercano al 77% y técnicamente es una de las estructuras que mejor mantiene continuidad de tendencia. El fundamento acompaña: Agnico opera con costos competitivos, concentra buena parte de sus activos en Canadá y crece apoyándose en infraestructura que ya posee, reduciendo el riesgo de ejecución frente a otros nombres del sector.

Newmont ofrece aproximadamente 69% hacia mi objetivo. Su estructura sigue siendo alcista, aunque necesita consolidar antes de acelerar. Aquí el respaldo fundamental viene de su escala, su diversificación y una política de capital más enfocada en recompras y disciplina financiera.

Gold Fields presenta un potencial cercano al 82%. Es una de las acciones con mayor sensibilidad al movimiento del oro, por lo que puede amplificar con fuerza un nuevo impulso del metal. Su estructura técnica todavía deja recorrido, aunque hoy el principal riesgo está en la asignación de capital y en cómo termine la situación con Northern Star.

Barrick es la que tiene mayor potencial en mi escenario, alrededor de 103%, pero todavía no está en timing. Antes espero una corrección cercana al 17%. Esa caída no invalidaría la tesis; al contrario, sería la zona que quiero ver para mejorar la entrada. Sus activos en Nevada siguen siendo de enorme calidad, pero parte de la revalorización depende de que avance su reorganización corporativa.
El entorno macro sigue siendo importante. En el corto plazo, el oro continúa condicionado por las tasas reales, el dólar y la Reserva Federal. Si las tasas reales ceden y el dólar pierde fuerza, las mineras pueden amplificar el movimiento del metal. Si ocurre lo contrario, el timing simplemente se retrasa.
El punto no es que todas vayan a subir al mismo tiempo. El punto es que el sector vuelve a ofrecer asimetrías interesantes. AEM, NEM, GFI, B y BVN tienen recorridos distintos, pero comparten algo: todavía no han agotado su potencial técnico. Si el oro retoma impulso y el entorno macro acompaña, las mineras pueden volver a hacer lo que históricamente hacen mejor en estas fases: amplificar el movimiento del metal.
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