El sector papero estima un nuevo récord de producción, aunque advierte que fenómenos climáticos extremos podrían afectar rendimientos y disponibilidad en algunas regiones del país.
La producción de papa en México mantiene una tendencia de crecimiento sostenido y para 2026 se prevé que supere las 2 millones de toneladas, una cifra que rebasaría la meta alcanzada durante 2025. Así lo señaló Gildardo González Saldívar, presidente de la Confederación Nacional de Papa (CONPAPA), quien destacó que el sector ha logrado mejorar sus índices de productividad y rendimiento en la última década.
No obstante, el dirigente advirtió que los efectos de fenómenos climáticos continúan representando uno de los principales desafíos para el cultivo. Sequías, exceso de lluvias, granizadas y heladas podrían impactar tanto la siembra como la cosecha en distintas zonas productoras del país, reduciendo la oferta disponible para el mercado nacional.
Durante el Congreso Nacional de Papa 2026, González explicó que actualmente entidades como Puebla y Veracruz enfrentan problemas relacionados con la escasez de agua, mientras que en el Estado de México se registran afectaciones derivadas de lluvias intensas y granizo, factores que inciden directamente en el rendimiento por hectárea.
A pesar de este escenario, subrayó que la industria ha logrado incrementar significativamente su productividad gracias a la adopción de mejores prácticas, tecnología y capacitación. Según indicó, los rendimientos promedio ya se ubican por encima de las 30 toneladas por hectárea, lo que permite garantizar el abasto para los consumidores mexicanos y mantener un desempeño positivo del sector.
En materia de comercio exterior, el presidente de CONPAPA destacó que la sanidad e inocuidad continúan siendo elementos clave para fortalecer las exportaciones de papa mexicana. Señaló que el país cuenta con condiciones para ampliar su presencia en mercados internacionales, siempre y cuando se mantenga el cumplimiento de las normas fitosanitarias y los procesos de certificación requeridos.
Asimismo, explicó que los retos para exportar no están relacionados con problemas sanitarios, sino con los procedimientos regulatorios que deben seguir tanto productores como autoridades para obtener las validaciones correspondientes. En este sentido, hizo un llamado a reforzar la colaboración institucional para agilizar los procesos sin comprometer los estándares de calidad y seguridad alimentaria.
La protección fitosanitaria, añadió, es estratégica no sólo para la producción de papa, sino también para otros cultivos de exportación relevantes para el país, como tomate y chile. La presencia de plagas podría generar afectaciones económicas importantes, por lo que el sector mantiene una estrecha coordinación con las autoridades para preservar el reconocimiento internacional de México como una potencia agroexportadora.
González Saldívar resaltó además que los avances alcanzados por la industria son resultado de más de tres décadas de trabajo conjunto entre productores, organismos y autoridades. La organización ha impulsado programas de modernización, transferencia tecnológica y capacitación que han contribuido a fortalecer la competitividad de los productores nacionales.
Durante el encuentro también participó Francisco Javier Calderón, director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), quien reiteró el respaldo institucional al sector y llamó a mantener la colaboración para fortalecer las acciones de sanidad en la producción agrícola. Asimismo, destacó la importancia de la papa como un alimento fundamental en la dieta de millones de familias mexicanas.
Por su parte, Mónica Pacheco, directora y coordinadora de la Central de Abasto de la Ciudad de México, señaló que alrededor del 25% de la producción nacional de papa se comercializa a través de ese centro de distribución. También destacó que el consumo per cápita anual alcanza los 17.5 kilogramos por habitante, reflejando la relevancia del tubérculo en la alimentación de los mexicanos.
Finalmente, Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado, manifestó su compromiso de trabajar con los productores para atender pendientes que afectan la competitividad del sector. Entre los temas prioritarios mencionó el fortalecimiento presupuestal de SENASICA, con el objetivo de consolidar las acciones de sanidad que han permitido a México mantener su prestigio internacional en materia agroalimentaria.