Por: Dr. Francisco Suárez Hernández. Director de Asuntos Públicos y Relaciones Estratégicas FEMSA. Ex Presidente del Consejo del World Environment Center.
Correo electrónico: francisco.suarezh@gmail.com
Durante años se instaló la falsa idea de que la sostenibilidad, el compromiso comunitario y el tener a las personas y colaboradores en el centro de la estrategia, eran asuntos secundarios frente a la rentabilidad. Hoy, la evidencia demuestra lo contrario:
Las empresas que hacen las cosas bien construyen relaciones más sólidas, atraen mejor talento, generan mayor confianza y mantienen ventajas competitivas más duraderas.
La rentabilidad es más que el resultado trimestral. Debe evaluarse la capacidad de una organización para crear valor económico, social y ambiental. Para una empresa; lo difícil es crecer y permanecer. Y para permanecer, necesita legitimidad ante colaboradores, clientes, proveedores, sector público y comunidades.
La gente en el centro.
No es una frase de moda. Significa tomar decisiones considerando el impacto humano: salarios dignos, seguridad, capacitación, diversidad, bienestar y oportunidades de desarrollo. Las organizaciones que entienden esto reducen la rotación, fortalecen su cultura y aumentan la productividad, es un ganar-ganar.
La experiencia del cliente y el compromiso del colaborador son activos estratégicos. Se puede copiar un producto; pero es mucho más difícil copiar una cultura basada en confianza, respeto y propósito.
Ser un buen vecino también es estrategia
Las compañías operan dentro de comunidades reales. Consumen agua, energía, infraestructura y atraen talento local. Por ello, ser un buen vecino no es filantropía aislada; es parte de la licencia e inversión social para operar.
Las organizaciones que dialogan con su entorno, apoyan la educación, impulsan y apoyan proveedores locales, participan en proyectos comunitarios y responden con transparencia, generan relaciones de confianza a largo plazo. Traduciéndolo en menor conflicto, mayor colaboración y mejores condiciones para invertir y crecer. En resumen: Si las comunidades están bien, las empresas están bien y viceversa.
Sostenibilidad como ventaja competitiva.
La sostenibilidad pasó a convertirse en una decisión estratégica. Eficiencia energética, economía circular, reducción de emisiones, manejo responsable del agua y cadenas de suministro sostenibles, además de ayudar al planeta, reducen costos, disminuyen riesgos y abren acceso a financiamiento e inversionistas.
Las empresas adelantadas a esta transición suelen estar mejor preparadas para regulaciones futuras, cambios en preferencias de consumo y exigencias de mercados internacionales.

Ejemplos de compañías que reflejan estos principios
No existe una empresa perfecta, pero sí organizaciones que han incorporado, en distintos grados, una visión donde las personas, la comunidad y la sostenibilidad forman parte de su estrategia. NO les presento un ranking, son ejemplos de compañías que admiro por su enfoque sostenible:
1. Patagonia: Conservación ambiental y consumo responsable.

2. Microsoft: Bioeconomía y conservación de la Amazonia.

3. Natura: Compromisos de carbono negativo e innovación climática.
4. IKEA: Economía circular y eficiencia energética.
5. FEMSA y sus negocios: Gestión del agua, desarrollo social y sostenibilidad empresarial.

6. Acciona: Infraestructura sostenible.
7. Salesforce: Filantropía corporativa y bienestar laboral.
8. LEGO: Materiales más sostenibles e innovación.

9. Toyota: Movilidad eficiente e innovación tecnológica.
10. BMW Group: Economía circular y electrificación.
11. Volvo Cars: Seguridad y movilidad sostenible.
12. Apple: Energía renovable y reciclaje de materiales.

13. Google: Energía limpia e inteligencia artificial para la sostenibilidad.
14. SAP: Soluciones digitales para la sostenibilidad.
15. Siemens: Infraestructura inteligente.
16. Cisco: Inclusión digital y educación.
17. HP Inc: Reciclaje y economía circular.
18. Dell Technologies: Recuperación y reutilización de equipos.
19. The Coca-Cola Company: Reposición de agua y reciclaje de envases.
20. Heineken: Reducción de emisiones y uso eficiente del agua.

21. Grupo Bimbo: Energía renovable y movilidad eléctrica.
22. CEMEX: Innovación para reducir la huella de carbono.
23. Iberdrola: Liderazgo en energías renovables.
24. Enel: Electrificación limpia.
25. Maersk: Descarbonización del transporte marítimo.
26. Mercado Libre: Inclusión financiera y logística sostenible.
27. BBVA: Finanzas para la transición sostenible.
28. Mastercard: Inclusión financiera e innovación.
29. Visa: Digitalización e inclusión económica.
30. 3M: Innovación para la eficiencia ambiental.
Lo que estas empresas tienen en común:
I…Piensan a largo plazo, no en el próximo trimestre.
II…Invierten en las personas. El talento es una ventaja competitiva.
III…Escuchan y trabajan en favor de las comunidades. El éxito depende también del entorno.
IV…Miden impactos ambientales y buscan eficiencia en recursos.
V…Actúan con transparencia.
El verdadero retorno
Más que: ¿si hacer las cosas bien cuesta dinero?, La pregunta es: ¿Cuánto cuesta no hacerlas bien?
Escándalos reputacionales, pérdida de talento, conflictos comunitarios, desperdicio de recursos y falta de adaptación climática pueden resultar mucho más caros que cualquier inversión preventiva.
Hacer las cosas bien no siempre aparece de inmediato en un estado financiero. Se refleja en una marca respetada, colaboradores comprometidos, clientes leales o en una comunidad que confía.
Esa confianza, construida durante años, termina siendo uno de los activos más valiosos que una organización puede tener.
En un mundo que exige resultados económicos y un enfoque sostenible al mismo tiempo, las compañías que ponen a la gente en el centro, cuidan su entorno y actúan como buenos vecinos contribuyendo a un futuro más sostenible, negocios más fuertes, resilientes y rentables. En resumen:
¡¡¡Sí es negocio ser sostenible!!!
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