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Charly Robles y Point Group: el marketing experiencial vuelve al centro de la estrategia de marca

por Mundo Ejecutivo

Durante la pandemia, muchas marcas asumieron que la digitalización total sustituirá la experiencia presencial. Sin embargo, el regreso a los espacios físicos dejó una conclusión contundente: el contacto humano sigue siendo un factor clave para construir valor de marca. Para Charly Robles, fundador y CEO de Point Group, el marketing experiencial no solo sobrevivió a la crisis sanitaria, sino que salió fortalecido.

En un entorno donde la tecnología evoluciona a gran velocidad y el consumidor se ha vuelto más exigente, el marketing experiencial se ha transformado en una disciplina que demanda rapidez, criterio estratégico y sensibilidad humana. Desde la perspectiva de Charly Robles, la creatividad por sí sola ya no es suficiente; el verdadero diferenciador está en el servicio.

“El cliente suele asumir que el servicio viene incluido, pero la industria se olvidó de ponerlo al centro”, señala. Para el directivo, entender las necesidades reales de las marcas y ejecutarlas con precisión es la base para construir experiencias relevantes y sostenibles.

Servicio e innovación como motor de crecimiento

El crecimiento de Point Group no responde a fórmulas complejas, sino a una combinación constante de servicio, ejecución e innovación aplicada. La agencia ha enfocado su estrategia en llevar las ideas más allá del concepto, traduciéndolas en resultados medibles: mayor afluencia, impacto memorable, brand awareness y, cada vez más, contenido digital que amplifica el alcance del evento.

“No solo importa quien vive la experiencia en el momento, sino también quien la ve después. Cuando el contenido es relevante, la experiencia se mantiene viva”, explica Robles. Bajo esta lógica, el marketing experiencial se convierte en un generador de conversación y, por lo tanto, de valor para las marcas.

Un referente en una industria en evolución

El sector del marketing experiencial atraviesa una etapa de consolidación, impulsada por la combinación de tecnología avanzada y un consumidor que busca autenticidad. En este contexto, el valor ya no está en los recursos tecnológicos por sí mismos, sino en los detalles: puntualidad, calidad en la ejecución, lectura del público y capacidad de adaptación en tiempo real.

Además, las experiencias han dejado de ser eventos aislados. Hoy se extienden a redes sociales, se convierten en contenido estratégico y continúan generando impacto semanas después. En un mercado saturado de mensajes, la experiencia presencial vuelve a posicionarse como una de las herramientas más efectivas para generar vínculo y recordación.

El reto se intensifica al trabajar con corporativos globales. Marcas como Telcel o L’Oréal operan bajo dinámicas locales e internacionales que cambian rápidamente, lo que exige una lectura constante del mercado y de las tendencias globales.

“Debes entender qué está ocurriendo en México y al mismo tiempo qué se está marcando a nivel internacional. Las marcas buscan liderar tendencias dentro de su target, y como agencia tienes que anticiparte”, afirma.

Liderazgo y visión a futuro

Esta visión estratégica también se refleja en el estilo de liderazgo de Robles. En lugar de apostar por estructuras verticales, impulsa la colaboración entre generaciones. Para Point Group, la creatividad surge de la diversidad de perspectivas: millennials, centennials y profesionales con amplia trayectoria aportan visiones complementarias.

“Cada generación consume y vive las experiencias de forma distinta. Cuando esas miradas se integran, las ideas se fortalecen”, explica.

De cara al futuro, Robles anticipa un rol cada vez más relevante del marketing experiencial dentro de las estrategias corporativas. La pandemia dejó claro que la interacción directa no puede ser reemplazada por completo.

“Las marcas necesitan estar cerca, verse y sentirse. Somos seres sociales y el uno a uno sigue siendo indispensable”, concluye.

Así, las experiencias sensoriales, la interacción física y la conexión humana se consolidan como activos estratégicos para las marcas que buscan diferenciarse en un entorno altamente competitivo.